Esta activación le permite:
- Tener una mayor percepción de la situación estresante.
- Un mejor procesamiento de la información disponible.
- Una búsqueda de soluciones más eficaz.
- Preparación del organismo para actuar si fuera necesario.
La respuesta al estrés no es en sí “nociva”. Es una reacción adaptativa que nos permite tener a nuestra disposición una gran cantidad de recursos disponibles. Es cuando se cronifica y no se le permite al organismo recobrar su equilibrio cuando es nociva.
Reglas para controlar el estrés:
1- Reducir en lo posible las demandas excepcionales del medio.
Hay que evitar exponerse a situaciones, estresantes, inútiles como por ejemplo: provocar a otras personas; peleas, continuas, con la pareja; ritmo de trabajo frenético; etc. Muchas de las demandas, del medio, son producto de nuestras conductas por lo que si controlamos éstas reduciremos el estrés. Hay que controlar el ambiente en el que nos desarrollamos como por ejemplo: los ruidos intensos; trato inadecuado por superiores; inseguridad laboral.... Para reducir en los posible las demandas excesivas del medio puede ser de especial ayuda El autocontrol.
2- Modificar la forma de percibir o valorar las demandas del entorno.
Percibir las demandas del medio objetivamente, sin centrarnos en lo negativo, sin evaluar la situación en términos extremos como blanco o negro y negar los recursos disponibles con pensamientos “no podré”, “es demasiado para mí”, “no seré capaz”..... La situación será más estresante cuando en nuestro repertorio no disponemos de respuestas eficaces y útiles.....Para modificar nuestra percepción y valoración de las demandas del entorno podemos utilizar la técnica Solución de problemas.
3- Modificar la activación fisiológica: relajación
La activación fisiológica, ante las demandas estresantes, se genera de forma intensa e inmediata, y sólo se reduce de forma progresiva.
Si durante el día hay varias respuestas de estrés sin dar opción al organismo a que se recupere, éstas se sobrepondrán.
Para controlar, reducir la activación fisiológica, y permitir al organismo que se recupere del desgaste nos puede ser de ayuda: Relajación diferencial y Relajación autógena
4- Reducir el consumo de tóxicos.
El consumo de las llamadas drogas legales: tabaco, alcohol, café..... producen una respuesta automática de estrés.
5- Control de la respiración para modificar la activación fisiológica.
Cuando estamos estresados nuestro ritmo respiratorio es rápido y superficial lo que provoca una pobre oxigenación de la sangre, obligando al corazón a un esfuerzo mayor y a acumular tensión en el cuerpo.
6- Proporcionar un adecuado descanso al cuerpo.
El descanso es necesario para que el organismo se recupere del desgaste producido ante las respuestas estresantes diarias. Hay que regularizar las horas de descanso (acostarse y levantarse); al igual que el número. La siesta, es recomendable, permite una recuperación en la mitad del día. La única contraindicación tanto para la siesta o para el reposo nocturno son las comidas copiosas.
7- Hacer ejercicio físico.
El ejercicio físico moviliza al organismo mejorando su funcionamiento y su resistencia física, por lo que el organismo tendrá más y mejores recursos para afrontar las situaciones estresantes.
En el ejercicio se moviliza recursos orgánicos como: ácidos grasos, colesterol, etc. éstos al no ser utilizados se acumulan en el sistema vascular, con la consiguiente reducción de las arterias. Con el ejercicio prevenimos enfermedades cardiovasculares. Por lo que el ejercicio tiene un, enorme, valor preventivo.
8- Ocio y tiempo libre.
Cuando aumentamos el tiempo de ocio nos permite distraer la atención de las situaciones estresantes, permitiendo que el cuerpo se recupere del desgaste ocasionado. Disponer de tiempo de ocio respetando las vacaciones, los fines de semana e incluso diariamente.
El ocio también puede ocasionar estrés, pero los recursos movilizados por el ocio son distintos que el ocasionado por situaciones laborales, etc.
9- Control del pensamiento.
Cuando pensamos que puede aparecer un problema nos preocupamos y al preocuparnos hay una mayor activación fisiológica y psicológica. La preocupación es una emoción inútil, no es nada eficaz. Los pensamientos hay que aceptarlos sin discutir con ellos, es seguir a pesar de ellos, experimentarlos sin desviarnos de nuestro objetivo.
Para controlar los pensamiento se puede utilizar:
- Detención del pensamiento.
- Solución de problemas.
- Inoculación del estrés.
- Control de pensamientos irracionales, obsesivos...
- Habilidades Sociales
- Aprender habilidades sociales.
La mayor fuente de estrés proviene del contacto interpersonal, es decir, con otras personas. Tener una interacción adecuada con ellas nos evitará una gran cantidad de estrés. Las situaciones interpersonales que nos puede generar estrés:
- Conductas de sumisión.
- Conductas agresivas.
Es necesario desarrollar habilidades de interacción que nos permita entendernos con nuestros interlocutores mediante la escucha empática, asertividad, respeto, expresión de emociones, etc. Para mejorar las relaciones con los demás ya sea en lo laboral, afectivo, etc. Entrenamiento en habilidades sociales |