- La persona ha estado expuesta a un suceso traumático en el que concurren las siguientes circunstancias:
- La persona ha experimentado, ha sido testigo o se ha enfrentado a un(os) suceso(s) que implica(n) la muerte, la amenaza de muerte, una herida grave o un riesgo a la integridad física de uno mismo o de otras personas.
- La reacción de la persona lleva consigo respuestas intensas de miedo, de indefensión o de horror.
- El acontecimiento traumático se reexperimenta persistentemente por lo menos en una de las formas siguientes:
- recuerdos desagradables, recurrentes e intrusivos del suceso, que incluyen imágenes, pensamientos o percepciones;
- sueños desagradables y recurrentes sobre el suceso;
- conductas o sentimientos que aparecen como si el suceso estuviera ocurriendo de nuevo;
- malestar psicológico intenso cuando el sujeto se expone a estímulos internos o externos que simbolizan o recuerdan algún aspecto del acontecimiento traumático;
- reactividad fisiológica cuando el sujeto se expone a estímulos internos o externos que simbolizan o recuerdan algún aspecto del acontecimiento traumático.
- Evitación persistente de los estímulos asociados con el trauma y falta de capacidad general de respuesta (no existente antes del trauma), que se ponen de manifiesto en, al menos, tres de los siguientes fenómenos:
- esfuerzos por evitar pensamientos, sentimientos o conversaciones asociadas al trauma;
- esfuerzos para evitar actividades, lugares o personas que provocan el recuerdo del trauma;
- incapacidad para recordar alguno de los aspectos importantes para el trauma;
- disminución marcada del interés o de la participación en actividades significativas;
- sensación de distanciamiento o de extrañamiento respecto a los demás;
- limitación en la capacidad afectiva (incapacidad para enamorarse...)
- sensación de acortamiento del futuro (no confiar en realizar una carrera, casarse, tener hijos...)
- Síntomas persistentes de Hiperactivación (no existentes antes del trauma), que se ponen de manifiesto en, al menos, dos de los siguientes fenómenos:
- dificultad para conciliar o mantener el sueño;
- irritabilidad o explosión de ira;
- dificultades de concentración;
- Hipervigilancia;
- respuesta de alarma exagerada.
- La duración del trastorno descrito en los apartados B, C y D es superior a un mes.
- El trastorno ocasiona malestar clínico o es causa de una alteración significativa en el funcionamiento social, laboral o en otras áreas importantes de la vida.
Factores que ocasionan con mayor frecuencia el trastorno de estrés postraumático:
- Naturales: terremotos, inundaciones, huracanes.
- Accidentales : incendios, accidentes aéreos y de tráfico.
- Causados intencionalmente por el ser humano : agresiones sexuales, secuestros, torturas, guerras, prisiones, campos de concentración.
Las personas que padecen el trastorno de estrés postraumático suelen revivir la agresión sufrida de manera intensa en forma de imágenes y recuerdos constantes involuntarios, flasbacks, y de pesadillas, así como de malestar psicológico ante los estímulos externos e internos vinculados al suceso.
Se tiende a huir de los lugares donde aconteció el suceso, e incluso rechazan pensar en el suceso de manera voluntaria.
Tienen problemas para conciliar el sueño, dificultades de concentración e irritabilidad.
El estrés postraumático puede afectar al 1% de la población adulta, prevalencia similar a la esquizofrenia. El trastorno se manifiesta con mayor probabilidad en las mujeres agredidas que en excombatientes porque el suceso suele ocurrir en ambientes seguros. Los excombatientes saben que con probabilidad no se van a exponer al suceso traumático. Las víctimas de agresiones sexuales tienen que reanudar su vida, en muchas ocasiones, en el mismo lugar donde se dio la agresión, con el temor de volver a experimentarlo. Las agresiones sexuales se suelen dar en el medio habitual de la persona y en un 50% de personas conocidas
Los síntomas pueden ser: apatía, amnesia selectiva, depresión, alcoholismo, sentimientos de vergüenza, fenómenos disociativos, pérdida de autoestima, alteraciones sexuales, sentimientos de culpa, etcétera.
El trastorno de estrés postraumático suele seguir un curso crónico y de larga duración y en muchas ocasiones, conduce a la víctima a situaciones de aislamiento. No remite espontáneamente, en muchos de los casos.
El trastorno de estrés postraumático se puede determinar como un trastorno de ansiedad, porque el miedo y la evitación esta en todos los trastornos de ansiedad. Este trastorno tiene muchos puntos en común con trastornos como: trastorno obsesivo compulsivo, trastorno de ansiedad generalizada, trastorno de pánico, ansiedad fóbica, depresión, conductas antisociales, control de los impulsos, trastornos disociativos, etc
Las pesadillas, los pensamientos intrusivos...pueden ser considerados como ataques de pánico.
Según el DSM-IV determina que para que se dé un diagnóstico de trastorno de estrés postraumático requiere la presencia de los síntomas expuestos en la tabla anterior y que estos persistan durante un período superior a un mes.